Villadepera
de Sayago
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ZAMORA

   "Este pueblo llamado vulgarmente la Perla de Sayago, se encuentra situado en un terreno desigual, pero de clima templado y sano, y radica en la margen izquierda del Río Duero, que corre por su término como a un kilómetro de su población (...) "

   "Corren dos arroyos y además varias fuentes de finas y abundantes aguas para el surtido del vecindario. El casco y cercanías está cuajado de árboles de madera para construcción y frutales de todas clases con viñedos de excelente y exquisita uva (...)"

 
Faustino Gómez Carabias (1884)

   Villadepera de Sayago es un pequeño pueblo de unos 30 kilómetros cuadrados de extensión situado en la parte occidental de laComo llegar provincia de Zamora, a unos 45 Km. de la capital. Asomado a los arribes del Duero, le sirve este de límite por el norte con la vecina comarca de Aliste. El río, embalsado en todo el municipio de Villadepera por el Embalse de Castro, último situado en el Duero español, fue barrera casi infranqueable durante muchos años, hasta que en 1914 se finalizó la construcción del majestuoso "Puente de Requejo".

   El nombre de Villadepera procede de topónimos medievales que rememoran otros aún más antiguos: en primer lugar el de Villa, tan frecuente en tierras sayaguesas. Pera hace referencia a “petra”, piedra, material tan rotundamente presente por todos sus alrededores.

   El origen del asentamiento humano en la zona data de época muy antigua. En las proximidades de la villa, en el término municipal de la vecina Villardiegua de la Ribera, existió un asentamiento primitivo, que luego fue urbanizado por los romanos e incluso pasó a manos del pueblo visigodo, antes de su abandono, en el entorno del cerro conocido como Peña Redonda. Ya en el siglo XVI aparece mencionado el lugar de “Villa de Pera” en documentos de la época, en los que se hace alusión a las minas que aquí se encontraban y que hoy están ya en desuso y abandonadas, pero de las que todavía pueden observarse algunos restos.

   Ya en aquellos momentos, la estructura del asentamiento se debió parecer mucho a la actual: la mezcla de usos, habitual en los núcleos rurales y con especiales características en la comarca sayaguesa, condiciona de manera decisiva la configuración urbana del núcleo de Villadepera. Es en este caso la topografía un elemento diferenciador de la villa frente a otras, ya que los núcleos que componen el conjunto de este pueblo se extienden por las laderas de dos cerros que confluyen junto a la actual carretera. Territorialmente, el pueblo se sitúa en el límite entre las comarcas del Sayago y el Aliste, con lo que, aún siendo un modelo sayagués, cuenta con influencias alistanas. En general, y en este caso particular también, el modelo sayagués cuenta con una trama bastante dispersa, fenómeno provocado por la presencia sistemática de espacios libres dentro de cada parcela, como corresponde a la tipología tradicional sayaguesa. Esto lleva consigo un asentamiento que en su propia evolución va dejando espacios libres entre edificaciones, lo cual provoca la naturaleza no compacta del resultado urbano.

   Situado a unos 750 m. de altitud, es montuoso y agreste, poblado de numerosas encinas.

   El pueblo se halla desparramado formando barrios (Villaseco, el Muyón, San Zoilo, Barrio la Peral, los Hidros, las Escabadas, Cuesta de Miro y la zona centro en torno a la plaza del pueblo) por lo que las casas se entremezclan con huertos y cortinas arboladas que hacen que nada más asomarse a la ventana de una cualquiera de sus casas se tenga la sensación de encontrarse en mitad del campo.

   Llegó a haber cuatro ermitas en el pueblo: la de San Roque, la del Santo Cristo, la de San Zoilo y la de Santa María Salomé. Solo las dos primeras se conservan en la actualidad. De la de San Zoilo, situada en el barrio del mismo nombre, sólo se conserva uno de los arcos, y de la de Santa María Salomé, situada esta en un paraje conocido como "La Santa" a unos dos kilómetros al oeste del casco urbano, sólo pueden observarse unas ruinas. Las dos primeras se encuentran en perfecto estado de conservación: de hecho, en la del Santo Cristo siguen oficiándose actos religiosos, y la de San Roque está restaurada interiormente y alberga el Museo Sacro de la localidad.Pulse para ver foto aérea

   En la zona antes mencionada de "La Santa" podemos encontrar las aguas de un manantial ferruginoso al que se han atribuido poderes medicinales, así como la Cruz del mismo nombre, Cruz que encierra una bonita leyenda y que podemos leer en la página que habla de la "ermita de La Santa".

   De las numerosas fuentes que tiene el pueblo, de las que se abastecía la gente antes de que llegara el agua potable a las casas a finales de los años setenta, la más conocida y majestuosa es la Fuente Beber, de origen romano.